Descansa, duerme y sueña con la calidez de un beso y el susurro de Dios en las puertas del cielo, duerme y sueña con el verso que escribo a tu mirada, a tu pelo cuando se sacude al viento y atrapa mi cuerpo como pez en atarraya, duerme y sueña en el lugar donde quisieras estar, donde te lleve la locura y no la razón, donde nadie exista, solos tu y yo…